Sobre los orí­genes de las caballerí­as en Castilla y León. Siglos X-XII

Contenido principal del artículo

Carlos Astarita

Resumen

En el proceso de constitución de la caballerí­a medieval es inevitable hablar de la formación de la clase de poder y la estructuración del feudalismo. Pero la insuficiencia de esta perspectiva se revela ante el caso particular de Castilla y León, para el cual deben considerarse dos estamentos diferenciados: los infanzones, asimilados a la última escala de la clase feudal y los caballeros villanos, privados de poder de mando propio y sin ví­nculos personales de vasallaje. Al criterio de que el enriquecimiento fue un presupuesto del poder se opone otro, que se explorará en esta contribución, que enfatiza los mecanismos de subordinación polí­tica de los campesinos para dar cuenta de la génesis del sistema. Las evoluciones se cumplí­an con distintas cronologí­as en cada localidad, imagen que difiere de la que brindaron los autores que afirmaban la llamada "mutación feudal" (un cambio sincrónico en toda una región que se habrí­a verificado en un tiempo muy corto hacia el año mil, producido por un desmembramiento de las soberaní­as polí­ticas). Los documentos de Castilla y León indican que los cambios fueron lentos y muy desiguales en cada lugar. Así­, pues, en la Extremadura Histórica la caballerí­a surgió de una comunidad campesina. En cuanto a la condición social del Cid, se puede afirmar que Rodrigo Dí­az, como otros infanzones, estaba al servicio de su señor en una relación personal de vasallaje. Esa dependencia honorable (que, sin embargo, podí­a interrumpirse) era la base para recibir feudos que se sumaban al patrimonio propio.

Descargas

Los datos de descargas todavía no están disponibles.

Detalles del artículo

Cómo citar
Astarita, C. (2007). Sobre los orí­genes de las caballerí­as en Castilla y León. Siglos X-XII. Olivar. Revista De Literatura Y Cultura Españolas, 8(10). Recuperado a partir de https://www.olivar.fahce.unlp.edu.ar/article/view/OLIv08n10a18
Sección
5. Explicit: El Cid en lugares y tiempos distintos